domingo, 27 de octubre de 2013

Pechuga de pollo rellena al vapor


Este plato es un comodín por dos motivos:
1) Estás cocinando algo que requiere un rato largo de vapor. ¡Aprovéchalo!
2) Queda genial tanto para tomar acabado de cocinar como para dejarlo hecho en el frigorífico.

Aquí os lo presento como recurso para aprovechar el vapor.
No importa qué estéis cocinando en el vaso,
pero a la mínima que se requieran 30 minutos de varoma... ¡Pechuga de pollo rellena extra!

Ingredientes
Filetes de pechuga de pollo
Queso para untar
Jamón de york
Ciruelas
Pistachos
Sal y pimienta
Berenjenas

Elaboración
1.- Poner en la encimera de la cocina un rectángulo grande de film transparente. Encima, disponer los filetes de pollo de manera que quede un rectángulo y salpimentar.
2.- Poner una capa de queso, sin llegar al extremo. Otra de jamón de york, las ciruelas, los pistachos y cualquier otra cosa que se os ocurra...
3.- Enrollar como si se tratara de un brazo de gitano, con la ayuda del mismo film que tenemos en la base. Una vez todo enrollado, coger el plástico que queda en los dos extremos y sujetándolo bien, hacer rodar el rollo para que se compacte bien.
4.- Colocarlo en el recipiente varoma, junto con unas berenjenas abiertas por la mitad a lo largo y con unos cortes para facilitar la cocción (que cuando estén cocidas, aliñaremos con aceite de oliva, sal, pimienta y hierbas aromáticas al gusto)
5.- En el momento que la receta que estemos preparando (por ejemplo un pisto), nos pida los 25-30 minutos de temperatura varoma, colocar el varoma en su posición y dejar que cuezca.

Notas
- Evidentemente, se puede rellenar con lo que se quiera, y/o poner unas lonchas de bacon en la primera capa (cuando hacemos el montaje), de manera que quedará el rollo recubierto de bacon.
- Cuando esté cocido y se ha retirado el plástico, se le puede dar un toque de horno para tostarlo por fuera.
- A menudo me hacéis el comentario sobre si hay la posibilidad de hacerlo poniendo sólamente agua en el vaso para que genere el vapor. Qué lástima, eso es desaprovechar la cocción. En ese agua podéis poner unas verduras y, de paso, hacer un riquísimo puré.

domingo, 20 de octubre de 2013

Alitas de pollo con cebollas al curry


Ir a casa de mamá siempre supone volver cargadita, cargadita.
Normalmente la nevera se llena de pescado que viene directo de la mar a casa,
pero en esta ocasión, además, se colaron unas alitas de pollo que han servido
para diversas elaboraciones.

Una de ellas es la que os presento aquí. Me han encantado por su sencillez,
el punto de cocción, la textura de la cebolla y el toque del curry.

Aquí os las dejo para un día de cada día o uno de fiesta.

Mamá, de rechupete. Pruébalas.

Ingredientes
250 grs de cebollas cortadas a octavos
30 grs de aceite de oliva virgen extra
600 grs de alitas de pollo
2 cucharaditas de curry en polvo
100 grs de caldo de pollo
Sal

Elaboración
1.- Poner en el vaso las cebollas con el aceite y sofreir durante 10 minutos en temperatura varoma y velocidad 1.
2.- Mientras tanto, preparar las alitas, desechando la punta, separando las dos partes y eliminando cualquier resto de pluma. Me va de maravilla acabar de ayudarme con el soplete de cocina. No hay nada peor que encontrar los característicos "pelillos" en el pollo al plato.
3.- Incorporar las alitas y volver a programar 10 minutos en temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.
4.- Añadir por el bocal el curry, el caldo y un poco de sal*. Programar 10 minutos en temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

*Sal: Debemos vigilar mucho con la sal. Ya sabéis que este sistema de cocción concentra mucho los sabores y un exceso de sal puede fastidiarnos el plato.

NOTA.- Una receta adaptada de Vorwerk.

domingo, 13 de octubre de 2013

Samosas de jamón, queso y orégano


Las samosas son unas empanadillas con forma triangular
típicas de la cocina del sur de Asia.
Con la llegada a nuestros supermercados de la pasta filo,
se han popularizado y es frecuente encontrarlas en recetas diversas.

A mi me encanta lo crujiente
y, precisamente, ésta es la principal característica de esta elaboración.

Una masa fina, fina y mucho más ligera que el hojaldre.
Sus dobleces hacen que consiga tener diversas capas crujientes
antes de llegar a descubrirnos su interior.

Un bocadito caprichoso que hoy rellenamos de jamón y queso,
pero que admite mil variantes.

Ingredientes
Láminas de pasta filo rectangulares
Queso que funda (en este caso emmental)
Jamón de york
Orégano
Mantequilla fundida
1 huevo batido para pincelar
Piñones

Elaboración
1.- Poner en el vaso el queso, el jamón de york y el orégano y trocear durante unos segundos en velocidad 6.
2.- Cortar las láminas de pasta filo en tiras. En este caso, de cada lámina he hecho 4 tiras.
3.- Pincelar la tira con mantequilla fundida sin excederse para que no queden demasiado grasientas (puede fundirse en el microondas, sin pasarse)
4.- Poner en un extremo de la tira una cucharada de la preparación e ir plegando en forma de triángulo como se indica en el esquema, dejando siempre en la parte de abajo el último pliegue (para que no se abra).
5.- Pincelar con huevo batido y coronar con tres piñones.
6.- Hornear a 200º durante unos 10 minutos. Vigilando que no se quemen, ya sabéis que cada horno es un mundo.

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